viernes, 11 de julio de 2014

FASE 2 DE LA OFENSIVA DAMM CONTRA LA CERVEZA ARTESANA o DRY HOP DE NEUMÁTICO Y PRIMING CON LÍQUIDO DE FRENOS o HAY QUE SER MISERABLE o ¡PELIGRO, LA CERVEZA ARTESANA MA(L)TA!

Damm afirma que la cerveza artesana se hace en garajes y sin controles sanitarios.


El mercado cervecero en España está muy revuelto, tanto que a veces es un sinsentido.

Los distribuidores de todos los tamaños y colores hemos entrado en una dinámica competitiva muy agresiva, casi demencial, en la que todo vale con tal de vender. Se pisa sin miramientos al de al lado si es necesario, y también se pisa al de al lado aunque no sea necesario… eso que se lleva puesto, eah, a ver si le minamos la moral.
Se compite para traer las cervezas más extrañas, remotas y caras, y mejor cuanto más limitada sea su producción y más guay sea su brewer. Se blindan relaciones y surgen los ‘paralelos’ para complicar, se fijan objetivos, se exigen exclusividades, se revientan los precios o se inflan, según convenga, se echan fotitos guays, se levantan infundios y calumnias como que tal cerveza está contaminada o como que yo soy antipática, hay alianzas, boicots, vudú, hechicería… Y seguro que me dejo cosas pero procuro olvidar por mi higiene espiritual.
Y todo esto cuando todavía discutimos sobre cómo referirnos a ‘esa’ que está tan buena porque no sabemos si ‘artesana’ es apropiado ni si debemos/podemos filtrarla o no.

Para colmo, con la intención de sacar beneficio de tanta confusión, en el río revuelto aparece la 'casta cervecera', que parece que se ha puesto hasta las cejas de alguna sustancia psicoactiva y no controla sus esfínteres mentales: 

El artículo no tiene desperdicio, un auténtico collar de perlas.
No creo que sea necesario exponer aquí los requisitos y controles sanitarios y de calidad que se exigen a las fábricas de cerveza como tampoco es necesario, supongo, garantizar la seguridad de su consumo porque quien lee este blog ya sabe de qué va la cosa... 

No conozco a Demetrio Carceller. Aunque mi tendencia natural es pensar bien de la gente, no puedo creer tanta imbecilidad y desinformación en materia legal alimentaria en el presidente de una corporación como Damm, así que tengo que atribuir a la mala fe su afirmación sobre la cerveza artesana: "[…] se producen en garajes". Señor Carceller, sembrar la duda sobre la salubridad de la cerveza artesana como estrategia comercial no es solo desleal, es ser un miserable. Y si realmente usted cree lo que dice, estoy segura de que muchos cerveceros estarán encantados de recibirle a usted y al señor Sacristán en sus instalaciones. 
Lo de 'y tenemos miedo de que pueda producirse un fallo de calidad que afecte a la imagen de la cerveza española en todo el mundo y que eso nos acabe afectando’ es digno del Club de la Comedia y la coartada perfecta para que no le metan un puro porque todo el mundo estaba pensando ya en una amenaza para la salud pública, ¿o no?
Pero aquí vuelve a la carga "Actualmente todos los fabricantes españoles producimos una cerveza de muy buena calidad y con todas las garantías y eso debe seguir siendo así" añade con toda la cachaza el señor Carceller. ¿Qué está insinuando? Al menos 4 Ministerios son cuestionados por el señor Carceller: Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ministerio de Industria, Energía y Turismo, Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y alguno de ellos debería llamarle al orden. Pero el señor Carceller desayuna cada día con algún Conseller y tiene inmunidad fáctica.
Nada que decir sobre el prestigio de la cerveza Damm y sobre que los americanos (ellos precisamente que tienen la mejor cerveza del mundo!!) la consideran de alta gama porque no es (des)información sino publicidad hilarante. Digo yo que no la beberán por su calidad (Estrella Damm es una birria en términos de calidad cervecística) sino que la beberán como aquí se bebe Coronita ('no parece cerveza'), Quilmes ('mi corazón es albiceleste') o Presidente ('pasé las vacaciones en República Dominicana') o por puro exotismo mediterráneo.
 

Y todo esto que parece una chorrada más, no lo es.
Me inquieta comprobar el uso que las grandes corporaciones hacen de los medios y su impunidad cuando difaman. ¿Es que pueden decir lo que les da la gana? 
Voy a mi tesis: Apoyándose en la infalibilidad del negro sobre blanco que consiste en que lo que dice un tipo importante en los medios de comunicación nunca puede ser falso, este artículo tiene dos objetivos previo pago: uno es hacer promoción de los productos de Damm hablando de su expansión en el exterior y, de paso, recordarnos la existencia de la ínclita Inedit (genialidad de Adrià consistente en mezclar Estrella Damm, coupage, en proporción genial con la witbier que la corporación elabora en Alemania) y el otro es hacer calar en el cerebro débil del consumidor la falacia ‘ojito con la cerveza artesana, que se hace sin ningún control, ni sanitario ni de calidad’. Como afirmar que la cerveza artesana supone una amenaza para la salud podría acarrear consecuencias legales, imagino yo, que esto no es más que mi tesis, se alivia la tensión diciendo que se teme que esos productos desprestigien la Marca España pero aseguramos la eficacia del mensaje de la falta de control sanitario y de calidad extrayendo las palabras clave al titular, conscientes de que un gran número de picoteadores de noticias, precisamente aquellos menos interesados, no pasarán de ahí. Y ya está el bulo, ahora le saldrán las patitas y empezará a correr.

La talla del periodista Jordi Sacristán queda retratada, por cierto, y también la de los medios que le dan pábulo y soporte.

Hay muy mala leche en ese titular. Supongo que lo próximo será que los cerveceros son etarras, que asesoran a gobiernos dictatoriales y que los financia Corea del Norte… y todo por un supuesto 1%.
Tiene guasa. 

Hay muchas cosas que tienen guasa:

Por ejemplo, que un cargo importante en Damm diga en mi muro de Facebook (ahí está para quien quiera comprobarlo) que los artesanos son unos mentirosos porque transmiten la idea de que elaboran en garajes con cubos y embudos y en realidad tienen unas instalaciones de puta madre.

También tiene guasa, hablando de calidad, que Damm sea la cerveza por excelencia de la hostelería cutre en España. No estoy diciendo que todos los establecimientos que tienen Estrella sean cutres pero sí que todos los establecimientos cutres tienen Estrella, y que la mayoría de veces su cerveza de barril está en condiciones deplorables.

Tiene también mucha guasa que mucha gente crea que no le gusta la cerveza hasta que prueba la ‘cerveza de garaje’ y entonces se da cuenta de que lo que no le gusta es la Estrella.
Hay otras muchas cosas que tienen guasa en Damm en las que no quiero entrar, unas porque no puedo demostrarlas, y otras como el asunto de los capitales desviados o blanqueados, porque no tienen que ver con la cerveza; pero desde luego lo que más guasa tiene, aunque el asunto no tenga nada de gracioso, es tirar de hemeroteca y descubrir, que la única cervecera española condenada hasta la fecha por causar la muerte a un consumidor es precisamente Damm. Curioso

Aunque tenemos lo que nos merecemos: si en lugar de matarnos entre nosotros, los que nos dedicamos a la cerveza 'de garaje' nos uniéramos, otro gallo cantaría y alguien obligaría al señor Carceller a desdecirse.